viernes, 22 de mayo de 2009

La aventura de ser docente

..........................MI COMENTARIO A LA AVENTURA DE SER MAESTRO.............................


Tras de leer el escrito del maestro Esteve, pienso que la gran mayoría que somos docentes, son por causas que se presentaron en nuestro camino, distan mucho de las expectativas, que en la universidad teniamos al cursar una carrera profesional, nunca imaginamos que dar clases nos llevaría como una profesión que en su momento no elegimos como tal, ya que al terminar nuestra carrera se nos presentó la oportunidad de dar clases, y no teniendo las herramientas didácticas necesarias, nos sumergimos en el apostolado de la enseñanza, que el principio no sabiamos como transmitir esos conocimientos a los alumnos, porque una cosa es saber y otras darlas a conocer mediante las diferentes técnicas en el proceso enseñanza-aprendizaje.
¡ Cuánta entereza y decisión se necesita para enfrentarse a grupos de 60 alumnos, donde las clases de 50 minutos no son suficientes siquiera para revisar tareas,corregir errores, señalar omisiones etc. ! Y mientras estos angelitos hacen de las suyas, ya que se les olvida que están en un aula y con un maestro presente, la disciplina y el orden muchas veces ni lo recuerdan y tiene que hacerla de verdugo reprimiendo o sacando del aula a los protagonistas del desorden, y que va si repruebas a uno de ellos, que sin más te cuestionan ¿ Porqué me reprobó? y te amenazan que se van a vengar y te das cuenta que si llevaron a cabo su amenaza cuando ves los neumáticos de tu carro ponchados, y como siempre, si te quejas... ¡ nadie fué !
Otro cantar es saber que si hay alumnos que se interesan en tus clases, que mediante la introducción al tema, el desarrollo y la conclusión comprendieron perfectamente la clase, dándote un respiro de satisfacción de haber cumplido con tu deber de transmitir tu conocimiento y enseñanza como formadores que somos.
A veces el hablar de docencia se imagina uno el plan perfecto, los alumnos perfectos, el aula perfecta, la tecnología perfecta, el espacio y tiempo perfectos, pero todo eso a veces es una utopía, que nos damos cuenta rápidamente al pasar de un salón a otro, aún siendo del mismo grado, donde rápidamente nos adaptamos a las condiciones que prevalecen y a seguirle dando a la docencia.
Ser maestro requiere de amplia paciencia, dominio y seguridad.

3 comentarios:

  1. Jorge Antonio, Creo que tu sinceridad es muy atinado, porque aveces nos preguntan ¿por qué somo maestros? y muchas de las veces contestamos que por vocación o porque siempre quise, sin embargo incluso los que estudiaron para docentes no pueden asegurar una vocación de primera instancia, casi todos queriamos otra cosa y no el magisterio. Sin embargo una vez que se vive con intensidad te enamoras y por endes siempres estas en proceso de formación porque nunca termina uno de maestro.
    Solo me resta felicitarte.
    Abraham Cabrera

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  2. Resulta asombroso el ver cómo nuestro trabajo se vuelve una peripecia día con día, ya que no existe quien por muy sabio que se considere no haya aprendido algo de algún alumno, por más pequeño que éste sea, siempre habrá alguien que nos deslumbre por su imaginación para decir las cosas, o con una honestidad que nos sorprenda. Ser un profesor no es nada fácil, se puede tener aptitud pero para la perfección de esta profesión se necesita más que eso y ello implica tener dos cosas: aptitud y actitud, la aptitud es fácil tenerla, la poseemos al sabernos los contenidos programáticos, pero la actitud se adquiere todos los días, se adquiere cuando tienes de manera fija en la mente las ganas de servir a los demás. Felicidades por su escrito.

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  3. Jorge recibe un cordial saludo.
    Deseo estes bien y trabajando nuevamente en la bitácora.

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